¿Cómo revelar la vitalidad y adaptabilidad de tu sistema?

Metamodelo para (re)establecer la coherencia haciendo visible las dinámicas invisibles

Los Fundamentos de las 3 Esencias son un metamodelo que hace visible aquello que condiciona de forma omnipresente todo lo que hace la organización, consecuentemente todos sus resultados, y en ultima instancia, nuestra realidad.

Los Fundamentos de las 3 Esencias conforman un metamodelo innovador que desglosa la organización desde un sistema complejo adaptativo consciente hasta los aspectos nucleares que la configuran.
De esta forma, se obtiene una comprensión fácil y útil de la misma, se determinan sus niveles de vitalidad y adaptabilidad, así como los aspectos que sobran o faltan para su restablecimiento.

Las 3 Esencias de la organización son:

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    La Cultura Organizacional: El conjunto de costumbres, creencias y valores compartidos, que guía y orienta los pensamientos, sentires y conductas de los miembros de una organización. Constituye el contenido de la organización.

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    Las Estructuras Sistémicas: revelan las dinámicas de la organización y sus atributos claves. Constituyen el continente.

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    La Consciencia Organizacional: es la suma de la consciencia de las personas que forman la organización. Es el nivel de comprensión e interpretación de uno/a mismo/a, del entorno, y del lugar que ocupa en este. Otorga significado a la organización.

El criterio de valoración principal de la 3 Esencias es la Coherencia.

Relación Triádica

Las 3 Esencias están en una relación triádica, es decir, son indisociables e interdependientes.

Y esto se hace en dos direcciones:

  • En una, cada Esencia condiciona, determina o configura otra Esencia.
  • En la otra, cada Esencia facilita, manifiesta otra esencia.

Por ejemplo:

  • En el nivel estructural, todo sistema tiene una dinámica (polaridad) de adaptación y conservación. Esta dinámica es universal y está contemplada en las Estructuras Sistémicas. Por tanto, una organización va a tener que tomar decisiones (conscientes e inconscientes) relativas a adaptarse o conservar, lo que puede generar tensiones en la organización.
  • Esta situación se puede resolver de formas muy diferentes, y ahí entra la cultura específica de cada organización. Es la forma en que da respuesta a esta polaridad, es decir, lo que piensa, siente y hace en relación a la conservación y adaptación.
  • El nivel de consciencia es el grado de comprensión de la polaridad, lo que condiciona la manera de dar respuesta por parte de la organización. Es decir, a mayor nivel de consciencia, más alternativas de respuestas versus ir en contra de las dinámicas universales. En lugar de poner energía en eliminar estas polaridades, pone energía en su integración.

Las organizaciones son intrínsecamente vitales y adaptables. La vitalidad es lo que las energiza, impulsa a progresar y a ocupar un lugar en su ecosistema. Por su parte, la adaptabilidad les permite integrar los cambios internos y/o externos, ya sean buscados o no. Con el tiempo, este proceso de adaptaciones continuas da lugar a la evolución, e incluso transformación, de la empresa. Así se constituye la base de una compañía sana.

Cuando se producen desviaciones en la vitalidad y capacidad adaptativa de una organización, surgen síntomas que pueden dar lugar a entornos de trabajo insanos, limitantes, desgastadores, y, como resultado, pueden aparecer procesos que conduzcan a la degradación, el empobrecimiento o hasta la bancarrota, es decir, la muerte de la entidad.

Si asumimos esta hipótesis, tanto resolver los estados indeseables, como hacer realidad los cambios anhelados, pasa por recuperar la vitalidad y la adaptabilidad de la organización, lo que facilita que se resuelvan o tangibilicen los cambios idóneos de manera natural. Para ello, necesitamos eliminar los aspectos que las cohiben y añadir los que faltan para impulsarlas.

Coherencia

Gracias a esta concepción, se concretiza en qué consiste una organización sana.

¡Una organización sana es aquella cuyas Esencias están en coherencia en sí mismas y entre sí!

Agilidad y precisión de detección de la raíz de problemas.  Decisiones eficaces.  Eficiencia en el desarrollo de proyectos de cambio.

F3E facilitan un mapa que nos ayuda a liderar e intervenir en las organizaciones en pos del mantenimiento de un estado de vitalidad y adaptabilidad óptimo.

Por ejemplo, permiten discernir lo anecdótico de lo esencial.

Dirigen la energía e y las iniciativas hacia lo que es útil y necesario para conseguir el impacto anhelado, y, en consecuencia, reducir la entropía, el desgaste, el sinsentido, la ineficiencia e ineficacia en el liderazgo e y en las intervenciones.

Con la consciencia de lo que es Esencial y lo que no lo es, podemos, con creatividad y constancia, reenfocar las acciones y la energía en lo que realmente precisa la organización y su propósito, integrando y transcendiendo los condicionamientos.

En resumen, trabajar con las 3 Esencias posibilita que la organización se encamine hacia su propia transformación-realización.

F3E es un metamodelo desarrollado por Bea Catalá y Luc van der Horst y desplegado por Satori3.

Las fuentes principales son:

  • Conocimientos y enseñanzas
    • G. Gurdjieff, J. G. Bennett y A. G. E. Blake.
    • G. Bateson, H. Maturana, J. L. Moreno.
    • Ciencias exactas: teoría de sistemas, teoría del caos, biología.
    • Ciencias sociales: filosofía, sociología, antropología social y cultural, psicología.
    • Corrientes espirituales: misticismo cristiano, Eneagrama sufí, cábala, taoísmo.
  • Experiencia (outside-in) en consultoría y formación en desarrollo y transformación personal y organizacional.
  • Experiencia (inside-out) internacional de gerencia proyecto, negocio y organizaciones.
  • Contrastes y reflexiones con redes de especialistas y expertas/os de diversas disciplinas.